TRUCOS Y CONSEJOS PARA VISITAR PORTUGAL

A partir de aquí encontrará el lector una serie de ideas que le facilitarán su viaje a Portugal. Esta página se irá enriqueciendo con las consultas de los lectores, que serán respondidas en un plazo inferior a 24 horas a través de la dirección azurmir@hotmail.com

A COMER...

En Portugal se come de maravilla y a precios competitivos. Aquí van nuestras recomendaciones.

CUIDADO EN EL RESTAURANTE

Una mala costumbre que todavía no se ha erradicado de la hostelería portuguesa es el famoso "couvert", lo que conocemos por "cubierto". Cuando el cliente pide su comida y se pone a esperarla, se le ofrecerán en la mesa algunos productos no solicitados y que , de consumirse, habrá de pagar. Habitualmente se sirve pan (excelente) y a precio comedido, pero también aceitunas, mantequilla, quesos (en piezas pequeñas o loncheados), patés de atún o sardina, incluso raciones de jamón o gambas. No hay problema. Si usted no lo consume, no lo pagará, pero si lo hace se le cobrará a un precio poco conveniente, que no será un atraco pero que elevará la cuenta innecesariamente.
Lo mejor es rechazar de mano todo lo que nos traigan y que no hayamos pedido. Como los tiempos de espera pueden ser algo largos, hay quien cae en la tentación y paga más de lo que había pensado. Si se fija, en la carta aparece detallado el coste de cada artículo.

A LOS POSTRES

Si bien la cocina portuguesa deja muy contentos a los comensales, el punto flaco son claramente los postres, extremadamente simples y casi siempre primitivos. La repostería nacional no va en consonancia con el resto de la cocina. Hallará casi siempre cartas de helados industriales y tres o cuatro postres caseros sin mayor interés, entre los que no fallan la "salada de frutas" ( macedonia ), mousse de chocolate y el flan. En todo el país hay escasas excepciones en este apartado.

PRECIOS RAROS

En muchas cartas de restaurantes verá que al lado de cada plato aparecen dos precios distintos. Evidentemente el más barato se refiere a la media ración (meia dose), que puede ser suficiente para una sola persona. En general, las raciones portuguesas son generosas, aunque ya van bajando de tamaño porque se desperdiciaba mucha comida al ser difícil de terminar el plato.

PLATOS ESTRELLA

Teniendo en cuenta que Portugal tiene el tamaño de Andalucía, no se puede pedir que exista una variedad gastronómica tan grande como en España. Así pues, las cartas tienden a ser muy parecidas en todo el país. Los españoles dejan de probar algunos platos por encontrar raros los nombres y se pueden perder gozadas como el arroz de tamboril, que es un arroz caldoso con mucho rape y berberechos. No hay dos iguales y todo el mundo tiene sus trucos. Las espetadas son pinchos morunos y la carne de porco "à alentejana" es carne de cerdo con almejas, todo un ejercicio de equilibrio culinario.

ELEGIR UN RESTAURANTE

Curiosamente se come de manera muy parecida en casi todos los sitios y la diferencia entre un restaurante elegante y otro sencillo puede radicar solamente en el precio, así que no se esfuerce en encontrar comedores lujosos porque probablemente coma lo mismo pero más caro. Mi consejo es fijarse que los precios de los platos sean de una sola cifra y no de dos en su mayoría.

PRATOS DO DÍA

En Portugal no existe ese invento español del menú del día con tres primeros y tres segundos a elegir, con postre, pan, vino, gaseosa y en ocasiones café. De esta forma, comer puede salir más caro que en España porque siempre se va a la carta. Para compensar, suelen ofrecerse platos del día, que se anuncian a rotulador o tiza, especialmente hechos para esa jornada y que se sirven con más rapidez y a un precio competitivo.

COMER, QUÉ PLACER

Además de ver fútbol y tomar café, la gran pasión portuguesa es comer, comer de todo y a todas horas, con lo que hay desayuno, tentempié, comida, merienda, cena y sobrecena (comer algo antes de ir a la cama). Todo está muy rico y en cuestión de bollería, los sabores son especialmente naturales. El café es soberbio y a precios de risa. No se prive. Los precios en barra suelen ser algo más bajos.

VINOS VERDES

Se trata de vinos jóvenes. No se pierda los vinos verdes blancos, afrutado y chispeantes. Mire en la carta a ver si tienen Aveleda, que resulta de buena relación calidad precio.

PORTUGAL ES UN PAÍS QUE HABLA PORTUGUÉS

Parece de Perogrullo pero tenemos que hacernos a la idea de que Portugal es un país de pasado glorioso. La lengua portuguesa tiene un sonido particularmente suave. Ahora bien, lo que escrito parece muy sencillo, hablado puede resultarnos hasta ininteligible. Los portugueses tienen mucha cultura en lenguas extranjeras y muchas veces le hablarán en español, pero ojo, no todos saben hacerlo y no tienen ninguna obligación de hablarle en español, que para eso están en su país. Por cosas de la lengua, a los gallegos no se les considera extranjeros en Portugal y son particularmente apreciados. Los habitantes de comunidades autónomas bilingües parecen aceptar enseguida esta realidad, pero a veces hay españoles que se encabezonan en que les deberían entender. No hay nada mejor que esforzarse un poquito y quedar bien con el anfitrión. En ninguna otra parte se admira tanto a España como en Portugal y en ningún lado se nos trata mejor, así que de bien nacidos será agradecer la hospitalidad. Acostúmbrese a decir "bom día", "boa tarda" o "boa noite" para saludar y si quiere dar las gracias, hágalo diciendo "obrigado" si es un hombre o bien "obrigada" si es mujer. Y algo que nunca falla es empezar diciendo "disculpe, é que non falo portugués, sou español".

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