TRANSPORTE EN LISBOA




El castillo de la Pena (peña) en Sintra.

Se sube en autobús desde la estación.


El primer consejo consiste en no utilizar el vehículo privado para desplazamientos dentro de la ciudad. Deje el coche estacionado en el parking del hotel o donde pueda. El transporte público le descubrirá Lisboa a precios irrisorios y con un óptimo servicio.




Lo más práctico es comprar la tarjeta de transportes llamada "Sete colinas". Se paga 0.50 euros por la tarjeta en sí y 2.90 por cargarla para un día. Para días posteriores solo se pagan 2.90 euros. La tarjeta permite disfrutar del sistema de transportes urbanos, compuesto de metro, autobuses, tranvías, funiculares y ascensores. La barra libre nos puede resultar muy cómoda porque podemos volver al hotel cuando nos apetezca y regresar al centro cuantas veces queramos.

El viajero nunca debe comprar los billetes a bordo del bus, tranvía o ascensor, ya que la tarifa es muy elevada.

Podrá comprar la tarjeta "Sete Colinas" en cualquier estación de metro. Pídala en la taquilla. Luego podrá recargarla en máquinas.



Vista desde el elevador de Santa Justa.

Para viajar a Cascais y Estoril hay que bajarse en la estación de metro "Cais do Sodré", de donde salen los trenes cada cinco minutos. El billete de ida cuesta 1.40. El de ida y vuelta no tiene descuento. Se trata de una de las líneas ferroviarias más bellas de la península. Haga el viaje sentado a la izquierda (a la ida) para ir viendo el fastuoso paisaje de la costa. El viaje dura media hora.

Para viajar a Sintra se puede coger el tren en la estación de metro "Sete Ríos". Buscaremos las indicaciones para CP (caminhos de ferro de Portugal). El billete cuesta lo mismo que en la línea de Cascais. Aquí se pasa por el extrarradio de Lisboa y no hay grandes vistas. La cabecera de la línea estuvo siempre en la Plaza del Rossio, pero actualmente no se halla disponible porque se está reparando un largo túnel.
El viaje no supera los 40 minutos.

En la línea de Cascais
circulan trenes con un exterior de acero inoxidable con sabor genuinamente norteamericano. En el interior el espacio es muy generoso y los trenes cuentan con aire acondicionado. Los trenes de la línea de Sintra son más modernos y superan rampas pronunciadas. En ambos casos, la calidad del servicio es la habitual, al mismo estilo de Renfe, Feve, SNCF, etc.



La Torre de Belem.

Curiosamente en la localidad de Cascais existe el servicio de préstamo gratuito de bicicletas llamado "Bicascais" para recorrer la población. Se halla a la salida de la estación. girando a la izquierda.

Las líneas de tranvía son escasas y entretenidas. Puede subirse al nº 28 y hacer todo el recorrido. La parada del Miradouro de Santa Luzia es la adecuada para visitar el Castillo de San Jorge. Se trata de tranvías históricos capaces de subir empinadas rampas por calles donde los autobuses no caben.

El metro tiene preciosas estaciones, enormes andenes, trenes muy cómodos y... una frecuencia escasa de servicios para lo que estamos acostumbrados los españoles. Esperas de diez minutos son cosa corriente. En compensación, los trenes son amplios y la gente no va empaquetada. Un billete cuesta 0.65 euros suelto, cosa sorprendente. El mapa de líneas es sencillito. Evite usar estas dos estaciones: Anjos e Intendente. Vea aquí el mapa del metro

El tranvía que va a Belem desde la Praça do Comerço ( Plaza del Comercio ) es de los modernos y amplios, pero hay que tener cuidado cuando va a tope, porque hay carteristas que se suben, roban y se bajan. En caso de gran aglomeración, espere al siguiente. Hay bastantes indicaciones al respecto. En esta línea circulan los tranvías más modernos, articulados y con gran capacidad. No obstante, la ocupación suele ser enorme.

La tarjeta "Sete Colinas" le servirá también para el elevador de Santa Justa, desde donde se pueden disfrutar maravillosas vistas. De momento el acceso peatonal desde la parte superior al Barrio Alto está suspendido.

Si tiene que coger un taxi se sorprenderá de las asequibles tarifas. Para cuatro personas incluso puede compensar.

Desde el aeropuerto se viaja en autobús. De momento no hay metro.

Existe una línea ferroviaria llamada "de cintura" que permite circular por el extrarradio de Lisboa, pudiendo cogerse el tren en Campo Grande, por ejemplo, y llegar a Oriente, zona de la antigua EXPO.

Los barcos que cruzan el río Tajo hacia Barreiro y Cacilhas tienen frecuencias muy convenientes. No existen billetes de ida y vuelta pero la experiencia es divertidísima y por menos de 1.50 euros usted puede cruzar el río para ver Lisboa desde el agua. Toda una experiencia por un precio ridículo. En la estación Fluvial de "Cais do Sodré" se toman barcos hacia Cacilhas y allí se puede comer muy bien. Haga el regreso en el servicio "Ferry", que permite viajar al aire libre. Este servicio no está incluido incluido en la tarjeta "Sete Colinas".

Puede ver el mapa de transportes urbanos de Lisboa AQUÍ

Recuerde que al autobús se le llama "autocarro" y al tranvía "eléctrico."Hay información más detallada en www.carris.pt.

La compañía Fertagus ofrece servicios ferroviarios que cruzan el Tajo por el famoso puente 25 de Abril.
Puede ver su red en este enlace

Si lo que está buscando es un hotel en Lisboa, le propongo que visite esta central de reservas que le ofrece disponibilidad inmediata y precios bajos, sin llamar por teléfono, sin mandar correos electrónicos y además sin pago por adelantado.


Y ahora, si lo que quiere es descubrir todos los secretos para comer bien en Portugal, vea mi guía para moverse por los restaurantes.














Monumento a los descubridores.







Tan antiguo como encantador